Aurora Crego García es investigadora del Grupo de Investigación en Aplicaciones del Láser y Fotónica (ALF) de la Universidad de Salamanca. Su investigación se centra en la propagación no lineal de pulsos ultracortos, tanto desde el punto de vista teórico, mediante el desarrollo de herramientas computacionales, como de manera experimental.
Esta entrevista fue realizada originalmente por el Área Mujer de SEDOPTICA. Los extractos que se muestran aquí se publican con la autorización de Aurora. Haz click aquí para ver la entrevista completa.
Cuéntanos un poco sobre tu línea de investigación actual
Actualmente formo parte del grupo de Aplicaciones del Laser y Fotónica de la Universidad de Salamanca y mi línea de investigación principal se centra en la propagación y caracterización de pulsos láser ultracortos. En concreto, estudio de manera numérica la propagación no lineal de pulsos ultracortos y los distintos efectos no lineales que intervienen y juegan un papel importante cuando se propagan en fibras huecas rellenas de gas o en el espacio libre.
El objetivo es comprender, controlar y optimizar estos procesos, ya que los pulsos ultracortos (del orden de unas decenas de femtosegundos) son fundamentales para diversas aplicaciones, como espectroscopía.
Es un tema que ya empecé durante mi tesis doctoral, donde estudié efectos como el autoenfoque del pulso, la propagación de haces con diversas estructuras espaciales (por ejemplo, tipo donut), ensanchamientos espectrales y la generación de radiación en el ultravioleta. Ahora, durante la etapa postdoctoral, he ampliado este trabajo combinando la parte experimental con el desarrollo de modelos numéricos, adaptando el código para describir configuraciones pump-probe, en las que intervienen dos pulsos y se analizan los efectos no lineales que inducen uno sobre el otro y su consecuencia en la propagación.
¿Qué te inspiró a elegir una carrera en ciencia o investigación?
Para ser sincera, no tengo una razón concreta de por qué elegí Física. Siempre estuve dudando entre varias opciones, pero en el instituto era una de las asignaturas que más me llamaban la atención. Mis profesores me animaron a solicitar un Campus Científico de Verano de la FECYT, donde realizamos distintas actividades de investigación y una de ellas incluía observaciones en el Observatorio Astronómico de Cantabria. Allí descubrí qué hacían los astrofísicos para estudiar y descifrar el universo, y creo que esa curiosidad por entender cómo funciona todo es lo que nos lleva a muchos a estudiar Física, aunque luego cada uno encuentre su propio camino. Entiendo que entre todos en cierta forma fomentaron la vocación científica y que conmigo realmente funcionó.
¿Qué es lo que más disfrutas de tu día a día como científica?
Lo que más me gusta de mi día a día como investigadora es interpretar resultados y buscar el “porqué” desde la teoría, entender los fenómenos que estoy estudiando y que todo cuadre. También disfruto mucho al tutorizar a los alumnos, trabajar con los compañeros, aprender cosas nuevas… Ahora mismo, por ejemplo, estoy explorando temas distintos a los de mi tesis y estoy disfrutando mucho de esta etapa. Al final, todo esto es trabajo en equipo, y me motiva mucho formar parte de un ambiente donde se aprende constantemente.
¿Qué parte te resulta más difícil o desafiante?
Lo que menos me gusta son las tareas administrativas y la burocracia, así como la incertidumbre e inestabilidad de los investigadores y la forma en la que a veces se evalúa la actividad investigadora. Aun así, intento gestionarlo de manera que afecte lo menos posible a mi trabajo y centrarme en la parte que realmente disfruto: aprender cosas nuevas.
¿Qué obstáculos has enfrentado como mujer dentro del ámbito científico o académico?
Personalmente, creo que no he tenido dificultades directas por el hecho de ser mujer en el ámbito científico, aunque eso no significa que pueda no haber sido consciente de algunas de ellas. Sin embargo, estas situaciones ocurren y he visto cómo afectan a otras compañeras, tanto a nivel profesional como a nivel personal.
En los últimos años sí que he notado ciertos cambios, se ha intentado dar más visibilidad y reconocimiento a las mujeres científicas, tanto a las que están activas actualmente como a las que hicieron trabajos excepcionales en el pasado y ha sido ahora cuando se les ha reconocido. Incluso yo misma he ido conociendo trabajos de investigadoras que desconocía hasta hace poco, porque nunca me habían hablado de ellas.
¿Qué tipo de acciones o cambios crees que podrían mejorar la participación y visibilidad de las mujeres en la ciencia?
Creo que cada vez se organizan más actividades y charlas con ponentes mujeres, lo que ayuda a visibilizar su trabajo, a generar referentes y al final a despertar vocaciones científicas en niñas y jóvenes. Aun así, creo que todavía queda mucho por hacer, hasta que la representación femenina sea equitativa de manera natural, y no algo que se busque de forma deliberada.
Quizás hay varias medidas que pueden ayudar. Por ejemplo, creo que las redes de apoyo, como la que tenéis en el Área de Mujer, Óptica y Fotónica de SEDOPTICA, hacéis un papel clave visibilizando y reconociendo el trabajo de las mujeres científicas, y las situaciones de discriminación, sesgo o problemas de conciliación que se siguen dando pero que no somos conscientes de ellos.
También me parece clave seguir fomentando vocaciones científicas y contar lo que hacemos en nuestro trabajo como investigadoras en todos los niveles educativos y al público en general, para que más niñas y jóvenes se animen y sientan curiosidad por la ciencia.
Desde las instituciones, quizás se podrían asegurar espacios y servicios que funcionen de manera adecuada para apoyar a las mujeres cuando surjan situaciones difíciles, ofreciendo orientación y recursos que a veces desconocemos.
...disfruto mucho al tutorizar a los alumnos, trabajar con los compañeros, aprender cosas nuevas…
Aurora Greco García