Ana María Casas Ferreira es profesora títular de la Facultad de Ciencias Químicas de la Universidad de Salamanca. Hace investigación en el área de Química Analítica, Nutrición y Bromatología.
Cuéntanos un poco sobre tu línea de investigación actual
¿Qué te inspiró a elegir una carrera en ciencia o investigación?
Creo que elegir la carrera investigadora es algo vocacional y radica en la curiosidad de las personas. La ciencia y la investigación me ofrecieron un espacio donde esa curiosidad no solo era bienvenida, sino necesaria: un entorno en el que aprender es un proceso continuo. Además, me inspira la posibilidad de generar conocimiento que pueda contribuir, aunque sea de forma muy modesta, a la comprensión del mundo y al bienestar de la sociedad.
¿Qué es lo que más disfrutas de tu día a día como científica?
La posibilidad de trabajar en lo que te apasiona.
¿Qué parte te resulta más difícil o desafiante?
Más que el trabajo científico en sí, lo que me resulta más desafiante es todo lo que rodea a la ciencia y no forma parte directa de ella, como la burocracia, que a veces ralentizan y dificultan el ritmo de la investigación.
¿Hay algún logro o proyecto del que te sientas especialmente orgullosa?
Uno de los proyectos de los que me siento más orgullosa es del trabajo realizado en colaboración con el Departamento de Prehistoria de la Universidad de Salamanca, a través del Dr. Ángel Esparza. Nuestros colaboradores estaban interesados en determinar el sexo de ciertos individuos de la Prehistoria reciente ya que ello les permitiría obtener información básica sobre la estructura social y a reconstruir la demografía y la historia de poblaciones antiguas. Su plan inicial era enviar las muestras al extranjero para los análisis, pero por una serie de coincidencias terminamos abordando el reto nosotros mismos. Para ello, era necesario analizar algunos péptidos presentes en el esmalte dental. Comenzamos utilizando un método previamente publicado y, aunque obtuvimos resultados satisfactorios, identificamos importantes limitaciones: los tiempos de análisis eran muy largos (más de 100 minutos por muestra) y requerían equipos de espectrometría de masas de alta resolución, de difícil acceso en muchos laboratorios. En nuestro caso, tuvimos la posibilidad de acceder a esta instrumentación a través del Servicio de Análisis Elemental, Cromatografía y Masas de Nucleus (USAL).
A partir de nuestra experiencia en el desarrollo de métodos rápidos, decidimos crear una nueva metodología rápida y más accesible. Así desarrollamos un método para el análisis de estas muestras, reduciendo el tiempo de análisis a tan solo 1 minuto por diente y utilizando un espectrómetro de masas de triple cuadrupolo, un equipo más barato y que está presente en muchos más centros de investigación. Este trabajo no solo resolvió el problema planteado, sino que abrió la puerta a numerosas colaboraciones con otros grupos e instituciones, como el Museo Canario, la Universidad de Burgos, la Universidad de Valladolid o la Universidad de Coímbra, entre otros.
¿Qué obstáculos has enfrentado como mujer dentro del ámbito científico o académico?
Personalmente, yo no he percibido discriminación por razón de género dentro del ámbito científico o académico. Siempre me he sentido valorada por mi mérito y mi capacidad, que considero que debe ser el criterio fundamental en cualquier entorno profesional. Quizás en algunas etapas el hecho de ser joven ha supuesto un desafío. Aun así, creo que el intercambio entre generaciones es muy valioso: aprender de personas con una trayectoria larga y consolidada aporta una perspectiva esencial, al mismo tiempo que los más jóvenes aportan nuevas ideas, enfoques y mucha energía.
¿Qué tipo de acciones o cambios crees que podrían mejorar la participación y visibilidad de las mujeres en la ciencia?
Creo que es importante seguir reforzando la participación y la visibilidad de la ciencia en general, acercándola a la sociedad y fomentando vocaciones científicas desde edades tempranas. Mostrar referentes diversos y comunicar la ciencia de forma accesible ayuda a que más personas se sientan identificadas con este ámbito.
¿Qué consejo o mensaje te gustaría compartir con las niñas y jóvenes que sueñan con dedicarse a la ciencia?
Existen muchas carreras profesionales que pueden resultar muy gratificantes, pero lo más importante es elegir aquello que realmente te apasiona. Si la ciencia es lo que te gusta, adelante: la curiosidad, el esfuerzo y la constancia son grandes aliados, y no debería haber nada ni nadie que te impida seguir ese camino.
Si pudieras describir la ciencia en una frase, ¿cuál sería?
La ciencia: donde los errores son tan valiosos como los aciertos.
Ana María Casas Ferreira