Mujeres con luz propia: entrevista a Marta Gómez Gómez

Marta Gómez Gómez

Marta Gómez Gómez es investigadora predoctoral y desarrolla su tesis doctoral en el Grupo de Investigación en Aplicaciones del Láser y Fotónica (ALF).  Su investigación se centra en la fabricación de dispositivos fotónicos integraados en materiales cristalinos mediante irradiación láser de femtosegundos y en el estudio de sus propiedades no lineales.

Esta entrevista fue realizada originalmente por el Área Mujer de SEDOPTICA. Los extractos que se muestran aquí se publican con la autorización de Marta. Haz click aquí para ver la entrevista completa. 

Cuéntanos un poco sobre tu línea de investigación actual

Mi investigación doctoral se centra en la fabricación de dispositivos fotónicos integrados en materiales cristalinos que permitan un control avanzado de las propiedades de la luz, como la longitud de onda, el modo espacial, la interacción superficial o las interacciones no lineales. Para ello empleo la técnica de escritura directa mediante pulsos láser de femtosegundos, que permite modificar de forma muy precisa el interior de estos materiales y realizar en su interior microestructurado tridimensional.

Uno de los objetivos principales de mi tesis es avanzar en el diseño y la fabricación de elementos tipo guía de onda en los que se integren microestructuras 3D capaces de potenciar tanto el comportamiento lineal como no lineal del material, con el fin de desarrollar dispositivos fotónicos miniaturizados con funcionalidad mejorada.

¿Qué te inspiró a elegir una carrera en ciencia o investigación?

Desde pequeña siempre he sido muy curiosa y me han gustado especialmente las matemáticas. Mi interés por la física empezó a tomar forma en la ESO, cuando mi profesor organizó una feria de la ciencia centrada en distintas áreas de la física. Trabajábamos por grupos y teníamos que explicar los conceptos a través de experimentos sencillos, lo que me permitió descubrir lo mucho que disfrutaba la física experimental. Aquella experiencia fue clave para decidirme a estudiar el grado en Física.

Ese interés se reforzó poco después al participar en un Campus Científico de Verano de la FECYT en la Universidad Politécnica de Cartagena, titulado El misterio de la luz de las estrellas. Durante esa semana tuve un primer contacto profundo con la óptica: desde la formación de imágenes y el uso de cámaras CCD acopladas a telescopios, hasta experimentos sobre la naturaleza de la luz, la medida de su velocidad en distintos medios y diversas aplicaciones tecnológicas. Fue una experiencia muy completa y muy experimental, que hizo que la óptica empezara a llamarme especialmente la atención.

Ya en bachillerato confirmé que la física era la disciplina que mejor encajaba con mis intereses, porque me permitía describir y entender el mundo utilizando las matemáticas, que siempre me habían gustado. Más adelante, durante el grado, ese interés por la óptica se consolidó en tercero de carrera gracias a las asignaturas de óptica y, en especial, al laboratorio.

¿Qué es lo que más disfrutas de tu día a día como científica?

El ambiente de trabajo es muy bueno y la relación con mis compañeros es excelente, algo que me motiva especialmente y hace que tenga ganas de ir al laboratorio cada día y que disfrute mucho de mi trabajo.

¿Qué parte te resulta más difícil o desafiante?

La parte menos gratificante está relacionada con la incertidumbre asociada a la carrera investigadora y con algunas tareas administrativas, que en ocasiones restan tiempo a la parte científica del trabajo, que es la que realmente disfruto.

¿Qué obstáculos has enfrentado como mujer dentro del ámbito científico o académico?

En mi caso personal, por suerte no he sentido que haya afrontado dificultades adicionales por ser mujer en el ámbito científico, o al menos no he sido consciente de ellas. Sin embargo, esto no significa que no existan. Sigue siendo una realidad muy presente y conozco a compañeras que sí han tenido experiencias más complicadas a lo largo de su trayectoria.

En las actividades de divulgación que realizamos con la OSAL en colegios e institutos he tenido la oportunidad de hablar directamente con chicas que se plantean estudiar estas carreras, pero que expresan miedo a no encajar o a que sea demasiado complicado. En esas conversaciones suelen interesarse por mi experiencia personal, lo que pone de manifiesto la importancia de contar con referentes cercanos y accesibles.

¿Qué tipo de acciones o cambios crees que podrían mejorar la participación y visibilidad de las mujeres en la ciencia?

Creo que uno de los motivos por los que todavía hay menos mujeres en áreas como las matemáticas, la física o las ingenierías tiene que ver con la percepción que muchas niñas y jóvenes tienen de estas disciplinas. A menudo se siguen viendo como carreras muy difíciles o como ámbitos que “no son para ellas”, una idea que se interioriza desde edades tempranas y que puede influir de forma decisiva en sus elecciones académicas.

Por ello, considero que iniciativas como las que impulsa el Área de Mujeres en Óptica y Fotónica de SEDOPTICA son fundamentales. La visibilización del trabajo de mujeres en estos campos, el acompañamiento y el contacto directo con estudiantes jóvenes contribuyen de forma muy efectiva a romper estereotipos y a que más chicas se sientan capaces y motivadas para seguir carreras científicas y tecnológicas.

Paso bastante tiempo planificando y realizando experimentos, pero también interpretando los resultados y tratando de entender los fenómenos físicos que hay detrás, lo que me lleva a aprender cosas nuevas de forma continua

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